El ídolo moro es inconfundible: un disco comprimido lateralmente de franjas negras y blancas con vivas marcas amarillas, un hocico tubular y una aleta dorsal alargada que ondea tras él como un estandarte. Presente en los arrecifes de coral del Indo-Pacífico, normalmente entre 5 y 60 metros, se alimenta de pequeños invertebrados, esponjas y algas. Los ídolos moros suelen desplazarse en parejas o pequeños grupos, y su llamativo patrón se distingue incluso con la escasa luz del arrecife, una señal fiable de que la cabeza de coral que tienes delante merece una mirada más atenta.
Más probable de ver en
Sitios donde su área y hábitat la hacen probable, aún sin un avistamiento registrado.