El mero de boca amarilla habita arrecifes rocosos y caídas por el Atlántico occidental, normalmente a profundidades entre 20 y 100 metros. Mero robusto y de complexión maciza, se identifica por su cuerpo oscuro y la distintiva coloración amarillo anaranjada del interior de su boca, visible cuando el pez bosteza o se alimenta. Como otros meros, es un depredador emboscador solitario que espera al acecho entre las rocas y las grietas de coral antes de atacar a las presas que pasan con una velocidad explosiva.
Más probable de ver en
Sitios donde su área y hábitat la hacen probable, aún sin un avistamiento registrado.