La serpiente marina oliva es un reptil marino venenoso presente en las aguas costeras del Indo-Pacífico, normalmente en bahías someras y zonas de arrecife. Tiene un cuerpo oliva o pardo grisáceo que se aplana hacia la cola, lo que le permite nadar con eficacia. Estas serpientes son muy venenosas pero por lo general dóciles; suben a la superficie con regularidad para respirar aire y pueden investigar a los buceadores con curiosidad más que con agresividad. Lo mejor es mantener los encuentros a una distancia respetuosa: su veneno es potente, aunque las mordeduras a humanos siguen siendo raras.
Más probable de ver en
Sitios donde su área y hábitat la hacen probable, aún sin un avistamiento registrado.